¿Vos, nene, sos de River o de Boca?
A mí nunca me gustó el fútbol, pero esto es porque no se me inculcó de pibe, y por los periodistas que hablan pestes acerca de las hinchadas. "Los momentos que viví, todo lo que yo dejé, por seguir a la Academia nadie lo puede entender", reza uno de los gritos de batalla de la hinchada de Racing Club de Avellaneda, uno de los tantos equipos que despiertan el fanatismo más encarnizado en miles de argentinos e incluso extranjeros. Esa oración, sintetiza de alguna forma algo inexplicable, algo que convierte al hombre en bestia y al suicida en kamikaze, algo que le da razón de ser a tantos bípedos implumes que vagan por el universo: la pasión. ¿Qué nos puede resultar tan bello de un mero conjunto de movimientos, que a ningún lado van y no generan un cambio en nuestro modo de vivir? No lo comprendo, y creo que algún psicólogo lo puede explicar, pero no es el caso de esta publicación. Pero lo que sí, es que lo celebro. Es esto lo que le da sazón a la vida, es lo que nos devuelve un...